miércoles, 30 de marzo de 2016

A propósito de Jódar

En mayo de 1995 hubo elecciones municipales en toda España. En la localidad de Jódar, provincia de Jaén, salió elegido alcalde José Luis Angulo, un militante de Partido Comunista de los Pueblos de España (subsector prosoviético de IU), por un puñado de votos, 581 exactamente. Visto así, en valores absolutos no es mucho, pero en un pueblo que no llegaba a los 9.000 votantes censados un simple puñado quita o pone alcaldes. Angulo pudo presumir incluso de capitanear una gesta histórica, ya que acababa con doce años de Gobiernos municipales del PSOE, que en aquella época estaba cerrando el triunfante ciclo electoral iniciado quince años antes en el referéndum del Estatuto autonómico andaluz.

Y esto, ¿a razón de qué os lo cuento? Sencillo, a razón de que Andrés Bódalo, la acémila sindicalista que hoy ha ingresado en prisión por hostiar a un concejal (de Jódar) es natural del mismísimo Jódar. Digo más, es del entorno de José Luis Ángulo. Pero, no nos anticipemos, volvamos a su historia. Ángulo fue alcalde durante muchos años, hasta 2011, cuando el PSOE en la persona de José Luis Hidalgo le arrebató la alcaldía y todas las gollerías que estos consistorios del sur adictos a la subvención traen aparejadas. Y así hasta el día de hoy.

José Luis Angulo
El problema de Jódar, aparte del monstruoso desempleo típico, por lo demás, de todas las comarcas olivareras andaluzas, es que el voto municipal siempre cae muy repartido y, como consecuencia, la lucha por controlar el presupuesto es feroz. En las municipales de 2007, por ejemplo, el que ganó fue el PSOE, pero empataron en concejales, ocho cada uno. Esta vez Angulo se las arregló para seguir de alcalde pactando con el PP (sí, habéis leído bien, con el PP), que tenía el concejal que a Angulo le faltaba. Estos pactos en municipios pequeños entre PP e IU han sido más comunes de lo que comúnmente se cree. El líder del PP local se llamaba Juan Ruiz. Quedaos con el nombre.

A partir de entonces a Angulo se le empezaron a complicar las cosas. Comenzó a acumular las citas en los juzgados por acusaciones de corrupción. Hasta llegó a ser detenido por la Guardia Civil. No se si le esposaron, pero el juez le acusó de malversación, prevaricación, falsedad documental y apropiación indebida. No era la primera vez. Para entonces ya estaba inhabilitado por expropiación ilegal y prevaricación. La prensa lo contaba así:
En 2004, el Ayuntamiento acordó expropiar, con la finalidad de abrir unos viales públicos, la totalidad de una parcela de casi 152 metros cuadrados, de los que 18 no estaban destinados a la mencionada finalidad, de acuerdo al proyecto. Sin embargo, se incluyeron en el mismo con el fin de favorecer a un particular, representante de una constructora que previamente lo había solicitado.
Que un comunista expropie es lo suyo, pero para dárselo al pueblo (es decir, al Partido), no a "un particular". Bueno, ya me entendéis. La Justicia, que es muy fascistona cuando se lo propone, le condenó a seis meses de cárcel y le inhabilitó para empleo o cargo público durante diez años.  En esa misma época se había visto envuelto en otro asunto digno de una película de Berlanga. En este asunto:
El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Úbeda está investigando si el ex alcalde del municipio jiennense de Jódar, José Luis Angulo (IU), permitió al conductor del autobús urbano apropiarse de casi 20.000 euros de la recaudación, lo que constituiría un delito contra la administración pública. Dicha cantidad es el dinero que la Policía Judicial calcula que habría dejado de ingresar el Consistorio por los impuestos que el trabajador no entregó durante cuatro años y cinco meses. 
En concreto, el pleno del Ayuntamiento aprobó en julio de 2004 una ordenanza fiscal reguladora de tasas de prestación del servicio de transporte urbano que establecía un impuesto de 0,50 euros por cada billete ordinario. 
Algo más de dos años después, en diciembre de 2006, la máquina expendedora de billetes empezó a dar problemas, por lo que, según recogen las diligencias previas, Angulo, como primer edil, instó al conductor a dejar de cobrar el billete; sin embargo, no fue así. El trabajador continuó cobrando el importe a los viajeros, sin ingresar la recaudación en las arcas municipales.
De esta al parecer salió absuelto porque no se pudo demostrar que el autobusero estuviese conchabado con el alcalde para robar. Bueno, ahí queda. Que cada uno crea lo que quiera creer. Lo que Angulo no soportaba era que le llevasen la contraria. Imbuido del espíritu combativo de los jornaleros del SAT, y amparado por ellos cuando la ocasión lo requería, en 2009 se despachó a gusto con José Luis Hidalgo, del PSOE, entonces líder de la oposición. La bravata le costó otra condena. Así lo contaron en el periódico:
José Luis Angulo Navarro, ex alcalde de Jódar (Jaén) por IU, ha sido condenado a pagar 2.000 euros de indemnización al entonces portavoz del PSOE, José Luis Hidalgo (PSOE), por llamarle "maricón", "sinvergüenza" y "fascista repelao". 
Lo de dejarse llevar por las bajas pasiones era, en cierto modo, marca del cortijo, que eso y no otra cosa debió de ser el ayuntamiento de Jódar durante los años angulos. En la huelga general de 2002 aparcó la vara de mando por un día y se metió a piquetero. Armó una algarada de tal calibre que años más tarde fue condenado a dos años de prisión. Y hablando de la vara de mando. En 2011, cuando por fin perdió las elecciones, no se la entregó a su sucesor, se la llevó a casa.

Ahora vamos a ir uniendo piezas.

José Luis Hidalgo es hoy alcalde de Jódar. El que fuera su teniente de alcalde, Juan Ibarra, es el que recibió la mano de hostias de Andrés Bódalo, que no la dio solo, le ayudó, entre otros, Francisco Javier Angulo, hijo de José Luis Angulo. Francisco Javier fue condenado en el mismo juicio que Bódalo, pero no ha entrado en prisión porque solo le cayó un año.

Juan Ruiz, presidente del PP jodeño (no es coña, ese es el gentilicio), fue imputado en 2009 por un delito contra el medio ambiente (efectivamente, era concejal de Medio Ambiente), pero eso sucedió cuando empezaron a torcérseles las cosas. Antes de eso sindicalistas del SAT como Bódalo lo ensalzaban megáfono en mano al grito de “Juan, amigo, el pueblo está contigo”. Como lo leéis, el antifascista más antifascista de la provincia alabando públicamente a un pepero de la localidad. Años después, cuando Bódalo estaba ya integrado en la candidatura de Jaén en Común decía en un mitin:
La gente de Jaén no puede seguir sufriendo las consecuencias de estas políticas que llevamos cuatro años sufriendo del Partido Popular en Jaén.
De verdad que lo siento para los que pensaban que Bódalo era una suerte de Che Guevara redivivo. Lamento comunicaros que no es así. Es un político como cualquier otro, violento, zafio y amacarrado, vale, pero no muy diferente a cualquier otro político. El PP es bueno o malo en función de sus intereses personales. Los intereses de Bódalo en 2007 eran unos y en 2015 otros. Con los que parece que siempre tuvo comunidad de intereses fue con los Angulo, tanto el padre como el hijo. Con el segundo compartió la paliza a Ibarra. "Ahí viene el Ibarra, vamos a por él", ya conocéis el resto.

Con el primero se le puede ver en esta foto en plena manifestación hace no mucho, durante las marchas que el SAT convocó por Andalucía al calorcito de los asaltos a supermercados patrocinados por Sánchez Gordillo en 2012 que tuvieron tanta repercusión mediática.


Con el primero también compartió los disturbios de 2002 que comentaba por encima más arriba. La violencia piquetera les reportó una condena a ambos. Bódalo, Angulo y otros seis fueron condenados por destrozar una heladería de Úbeda que el día de la huelga (una huelga que, dicho sea de paso, tuvo muy poco éxito) se negaba a cerrar. Se la cerraron, claro. La condena fue por vulnerar los derechos de los trabajadores... a trabajar. Lo remarco porque estos dos últimos días la propaganda morada anda engolfada con el cuento de que a Bódalo lo enchironan por defender eso mismo: los derechos de los trabajadores.

Tal vez la regeneración, la nueva política, el gobierno de la gente y toda la palabrería hueca de los podemitas iba de esto y no nos habíamos enterado. El sindicalista broncas y el alcalde multi imputado y multicondenado de la mano. De hecho, ambos coleccionan las condenas judiciales. Para cuando se hizo esa fotografía los dos llevaban unas cuantas imputaciones y condenas a la espalda. Las de Bódalo, cierto es, todas por causas relacionadas con la dialéctica de los puños. Las de Angulo por estas y por causas relacionadas con el bolsillo. Al menos los nuestros no roban, repiten sin cesar. Pues no, algunos también roban. En fin, Jódar, esta pareja y la mayor de las imposturas va todo junto. Que al menos no se olvide.

Aquí tenéis La Contracrónica de hoy, que va de esto mismo.